EL CORAZÓN DE LA CASA : LA COCINA

Nos gustaría aportar una visión distinta sobre uno de los espacios más importantes de la casa: la cocina, entendida no sólo como el lugar técnico donde manipular alimentos, sino además como el lugar donde trabajar para el placer de comer o el de la compañía de la familia o los amigos, creando un ambiente acogedor.

Entendemos que la cocina debería de ser un lugar agradable, amable, con una decoración serena que transmita pureza, tranquilidad, con colores neutros y claros que despierten la sensación de limpieza y de frescura, dando así mucho juego para la combinación de diversas tonalidades de la madera, materiales naturales, y otros elementos decorativos.

Los tonos claros y la luminosidad del espacio forman un tándem perfecto.

Si volvemos la vista atrás, la cocina era tradicionalmente el lugar donde hacíamos los deberes, conversábamos y la mesa ocupaba un lugar central, era el lugar de reunión, el punto de encuentro y que dice mucho de su gente, aquí se transmiten los secretos, trucos, confidencias y tradiciones familiares. La sensación y el recuerdo del olor a pan caliente, de un buen asado, o de una taza de café humeante recién hecho, llama y reclama a tus recuerdos, a tus principios, al significado de la familia en torno a la mesa de la cocina y el retorno a la niñez en “EL CORAZÓN DE LA CASA”. Pero si volvemos la vista mucho más atrás, el fuego y el agua eran y son los elementos principales de la vida, ya en la prehistoria las comunidades se reunían en torno al fuego, el lugar de encuentro, de oración, de danza.

Una decoración serena en la que los tonos neutros dan un toque elegante y atemporal que nunca pasa de moda.

La idea es que la cocina te llame, que sea el lugar donde gire toda y todos los de la casa, es decir, “EL CORAZON”. La cocina cada vez adquiere más importancia y ocupa un lugar preferente en la vivienda, y la tendencia es crear espacios más abiertos, más amplios, que integran la cocina con el salón creando un ámbito único, rompiendo el concepto de aislamiento que en ocasiones se le ha dado, consiguiendo dar más vida y un aspecto más sociable y comunicativo, donde se puede hablar, relajarse o disfrutar de un buen manjar, como siempre ha sido, recuperando la importancia que siempre tuvo y que nunca debió perder.

Si te gustan los ambientes románticos, la madera será una apuesta segura, es belleza por naturaleza, que te llama, te acoge, te da calor, y convierte tu cocina en alma y “CORAZON”. Lo natural, lo auténtico, lo clásico con toques de modernidad, las vetas de identidad con olor a materia viva, a madera. El resultado final es elegancia con personalidad. La madera es una materia viva, con personalidad propia, proporciona calidez y naturalidad. Nunca pasa de moda, es un producto siempre actual. A pesar ser tratada, una madera siempre mantiene su veta y eso nos indicara que es una materia viva y natural, sus vetas nunca serán uniformes, ya que son capricho de la naturaleza.

Dependiendo del diseño, obtendremos una cocina muy moderna y que combina con toda clase de materiales. En el estilo «vintage», combinado con otros elementos, podemos crear un estilo retro y muy personal.

El objetivo es aprovechar el máximo espacio posible respetando la comodidad y funcionalidad, sin olvidar la necesidad de recuperar los sentidos, el regreso a lo natural del ambiente familiar, a los recuerdos más recónditos, al reencuentro de lo clásico con lo contemporáneo.